¿Cuánto tiempo dedicar a las fotos de pareja para no perderte el cóctel?
Una de las dudas que más me hacen las parejas cuando están organizando su boda es cuánto tiempo van a necesitar para las fotos de pareja. Y detrás de esa pregunta suele esconderse otra preocupación:
"No queremos perdernos el cóctel ni estar una hora haciendo fotos mientras nuestros invitados están disfrutando."
Y sinceramente, os entiendo. Al final el día de vuestra boda pasa volando. Lleváis meses, o incluso años, organizándolo todo y lo último que apetece es desaparecer durante una eternidad justo cuando podéis estar abrazando a vuestra gente, brindando o disfrutando de esos momentos que también forman parte de la historia de vuestro día.
La buena noticia es que no hace falta elegir entre tener fotos bonitas y disfrutar de la boda. De hecho, en la mayoría de las bodas que fotografío dedicamos bastante menos tiempo del que muchas parejas imaginan.
¿De verdad hacen falta una o dos horas para las fotos de pareja?
La respuesta corta es que depende de cada boda, pero normalmente entre 15 y 25 minutos suele ser más que suficiente.
Sé que puede sorprender porque durante años se nos ha vendido la idea de que para conseguir fotos especiales hay que hacer una sesión larguísima. Pero mi experiencia me ha demostrado justo lo contrario. Cuando una pareja está relajada, disfrutando y sin sentir que está participando en una sesión interminable, las fotos salen mucho más naturales.
Además, no se trata de hacer cien poses diferentes ni de recorrer media Asturias buscando escenarios espectaculares. Se trata de regalaros un pequeño momento para vosotros dos en mitad de un día que suele ser intenso y emocionante.
¿Y las fotos quedan igual de bien?
No solo quedan bien, muchas veces quedan mejor.
Cuando sé que una pareja está deseando volver con sus invitados, no intento alargar ese momento más de la cuenta. Prefiero que estéis cómodos, que respiréis un poco, que os abracéis, que habléis entre vosotros y que disfrutéis de esos minutos juntos. Ahí es donde suelen aparecer las imágenes más auténticas.
Al final, las fotografías que más emocionan rara vez tienen que ver con una pose perfecta. Tienen más que ver con cómo os sentíais en ese momento.
Lo que siempre les digo a mis parejas
Si estáis organizando vuestra boda, no reservéis una hora entera para las fotos de pareja por obligación. Reservad un pequeño espacio para vosotros, disfrutadlo y después volved a la fiesta.
Vuestros invitados habrán recorrido muchos kilómetros para acompañaros, pero vosotros también habéis esperado mucho tiempo para compartir ese día con ellos. Y una cosa no está reñida con la otra.
Mi forma de trabajar siempre busca ese equilibrio: que tengáis fotografías que os emocionen dentro de veinte años, pero sin sentir que os habéis perdido una parte importante de vuestra propia boda.